Lucha unitaria internacional de la clase obrera
Kategorien: Capitalist Wars
Dieser Artikel wurde veröffentlicht am:
Vorhandene Übersetzungen:
Los gobiernos de toda América, desde Washington hasta Buenos Aires, al igual que en todos los continentes, levantan las banderas del patriotismo y movilizan a los trabajadores para la defensa de la patria.
En algunos casos se trata de disputas territoriales entre Estados burgueses, detrás de las cuales se esconde la pugna entre intereses de corporaciones capitalistas nacionales y trasnacionales por el control de materias primas o por el dominio de localidades estratégicas desde el punto de vista de los teatros de operación militar o para el tránsito de mercancías y materias primas.
En otras ocasiones se levantan las consignas patrióticas cuando se ve amenazado el funcionamiento de la economía nacional y su cuota de ganancia y de renta, como parte de la plusvalía obtenida de la explotación de los trabajadores asalariados.
Pero los trabajadores asalariados no se benefician ni de los nuevos territorios anexados al país, ni de la buena marcha de la economía nacional. En cualquiera de los casos las luchas por la defensa de la patria solo benefician económicamente a las empresas capitalistas.
Los trabajadores no obtendrán ningún beneficio de la disputa entre Venezuela y Guyana o entre Venezuela y Colombia. Tampoco mejorará la situación de los trabajadores bolivianos con la recuperación del Corredor de Atacama y de su salida al mar, que hoy está en manos de Chile.
Así mismo no habrá cambio en la explotación a los trabajadores por la reivindicación de la soberanía de Argentina sobre las Malvinas. Y así en todos de los casos de disputas territoriales en todo el mundo. Para los proletarios no habrá diferencia entre el control de materias primas como el petróleo y el gas, el cobre, el acero, el hierro, etc., por los Estados nacionales burgueses o por consorcios imperialistas con concesiones para su explotación. En cualquiera de estas situaciones el capitalismo solo prevé la búsqueda de la máxima ganancia a partir de la explotación de la fuerza de trabajo de los asalariados.
Los trabajadores asalariados ni siquiera se benefician de las riquezas que genera su trabajo en las diferentes actividades económicas que se cumplen en el territorio actual del país en el que viven y mucho menos se beneficiarán de las anexiones o recuperaciones de territorios por parte del Estado Nacional Burgués. Al final, la propiedad privada de la tierra pasa por encima de la soberanía de los Estados nacionales de la burguesía. Los gobiernos burgueses agitan sobre la defensa de la patria mientras por otro lado firman acuerdos con las trasnacionales para hacer negocios, pasando por encima de la soberanía nacional que dicen defender.
Los trabajadores en todo el mundo deben desoír los llamados de burgueses, pequeñoburgueses, politiqueros y sindicaleros para formar filas en la defensa de la patria y de la economía nacional, porque al hacer esto solo se defienden los intereses y los negocios de los capitalistas.
No puede haber una patria socialista. Todos los charlatanes de ayer y de hoy que hablan de patria socialista solo reivindican el nacionalismo burgués y la continuidad capitalista bajo el camuflaje de un discurso izquierdoso y oportunista que pretende poner a los trabajadores a la cola de la burguesía, engañándolos con la mentira de un falso socialismo o camino al socialismo.
La clase obrera no tiene nada que buscar en la unidad nacional de asalariados y patronos, entre explotados y explotadores. Este camino no lleva ni a revoluciones ni a ruptura con capitalismo. Este camino sólo lleva a la sobre explotación de la clase obrera.
Mientras la burguesía, y los politiqueros y sindicaleros que le hacen el juego, llaman a los trabajadores a denunciar a los especuladores y luchar contra los altos precios de los bienes y servicios de primera necesidad, el movimiento obrero clasista, unido y organizado por la base, en diferentes territorios debe levantar las banderas internacionales de lucha por aumento general de salarios, por la reducción de la jornada de trabajo, por pago de salarios a los desempleados, por reducción de la edad de jubilación, por la eliminación de los sobretiempos y el trabajo en horas extras y por mejores condiciones y medio ambiente de trabajo. Y cuando los voceros de la burguesía levanten la voz para decir que los trabajadores están atentando contra la economía nacional y contra la patria, la respuesta del movimiento obrero debe ser: Los proletarios no tenemos patria!! No podemos y no estamos interesados en defender lo que no tenemos!!
La huelga general debe tomar cuerpo, como reflejo de la unidad de acción de la clase obrera, de la ruptura con los sindicatos del régimen y del surgimiento de verdaderos sindicatos de clase en los que los trabajadores se agrupen sin discriminación por nacionalidad, oficio, raza, fe religiosa o parcialidad política. La huelga debe sumar a los trabajadores de diferentes empresas, unidos en la exigencia de un pliego reivindicativo único.
El proletariado es la única clase revolucionaria, llamada a derrocar el capitalismo para dar paso a una sociedad sin explotados ni explotadores, sin fronteras nacionales, sin mercancías ni trabajo asalariado. Con la conquista del poder político el proletariado implantará su dictadura, la dictadura del proletariado, del partido comunista internacional, y pondrá en práctica su programa, el programa comunista.
El llamado de los comunistas revolucionarios es a la unidad de acción en las luchas reivindicativas de los trabajadores a nivel local, nacional e internacional, teniendo presente:
1. El rechazo a las guerras imperialistas, sin alinearse con ninguno de los gobiernos enfrentados, convocando al derrotismo revolucionario y al enfrentamiento al gobierno y los patronos en cada país.
2. Rechazo a los llamados a la defensa de la patria y a los pronunciamientos a favor de disputas territoriales entre países, por ser el reflejo de conflictos inter burgueses por el control de materias primas y de cuotas de mercado.
3. Rechazar la represión y el amedrentamiento gubernamental de las luchas reivindicativas de los asalariados con el argumento de que los reclamos obreros forman parte de supuestas conspiraciones “antinacionales”, “proimperialistas” o “terroristas”.
4. Retomar la huelga y la movilización como principal forma de lucha, indefinida, sin servicios mínimos, incorporando a trabajadores de diferentes oficios y ramas de actividad. Organizar fondos pro-huelga para dar soporte a la propaganda y atender las necesidades que se le presenten al movimiento en lucha.
Unidad de acción contra la explotación capitalista en todo el mundo!!