Introducción a «El curso a seguir»
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El texto original Tracciato d’impostazione (El curso a seguir) que hemos traducido aquí, fue publicado en el número de julio de 1946 de «Prometeo», revista que estuvo apareciendo hasta septiembre de 1952.
Había terminado la guerra mundial y los diversos componentes de la Izquierda Comunista Italiana daban muestras de querer organizarse nuevamente. Estos militantes habían sido expulsados del Partido Comunista de Italia en el curso de los años treinta, cuando este partido, una vez perdida la dirección del mismo por la Izquierda marxista (en 1923 a nivel nacional y en 1924-26 a nivel local y regional) y habiéndose hundido después en el oportunismo de los frentes únicos y de los gobiernos obreros se preparaba para meterse de lleno en la aberración de la lucha antifascista, e integrarse luego, junto con todo el movimiento proletario, en los frentes partisanos, alineándose así en uno de los dos bloques imperialistas en guerra para dar una nueva bocanada de oxígeno a este sistema caduco y decrépito.
En 1926 – cuando la Internacional Comunista estaba ya irremediablemente degenerada -, la Izquierda alemana, representada principalmente por Karl Korsch, propuso a la Izquierda italiana la idea de encabezar un movimiento de izquierda contra la degeneración de Moscú. La Izquierda italiana consideró que la creación de tal movimiento no era posible sin un trabajo de clarificación que explicase las causas del proceso degenerativo de la Internacional, y para ello, era necesario retomar todos los puntos básicos de nuestra doctrina.
Este trabajo de clarificación es realizado por la Izquierda italiana a partir del año 1946 con el objeto de cimentar un cuerpo programático que permita la reconstrucción del partido. Este texto sirvió, pues, de introducción al trabajo de reconstrucción teórica que la Izquierda Italiana realizó a partir de ese año. El Curso a seguir es, en efecto, una síntesis de los principios de nuestra doctrina (el materialismo dialéctico), aplicados tanto al análisis de la sucesión histórica de los medios de producción (con sus respectivos ciclos: revolucionario, reformista, y contrarrevolucionario), como a la definición de la estrategia y de la táctica del movimiento revolucionario del proletariado a lo largo del curso del modo de producción burgués.
Es una llamada a la integridad de la doctrina, y una guía de acción que basándose en ella, está destinada a utilizarse en lo vivo de la lucha de clase y de su momento más culminante: la lucha por la conquista revolucionaria del poder.
Es nuestro alfa y omega, no un programa contingente, sino una vía histórica e inmutable. Por su naturaleza, este texto es para el partido la base primaria que determina su posicionamiento ante los distintos temas de la vida social. Leyéndolo se puede comprender fácilmente como el oportunismo ha abandonado su colocación en la sucesión dialéctica y ha utilizado obscenamente programas, consignas y posiciones que pertenecen a épocas ya superadas por esta misma sucesión. No podrá haber de nuevo un movimiento revolucionario si no es retomando esta visión, completamente abandonada desde hace más de medio siglo.
Por todo lo anterior, hemos considerado importante publicar en este primer número de «La Izquierda Comunista», este texto que sirvió en aquellos años para continuar la obra de restauración teórica de la Izquierda italiana, construyendo las bases fundamentales para la reconstitución del partido, a las cuales no hay nada que añadir ni modificar.
He aquí las ideas básicas que desarrolla el texto:
El marxismo no es una elección entre opiniones – En qué sentido los marxistas se ligan a una tradición histórica – Fundamentos del método dialéctico marxista – El conflicto entre las fuerzas productivas y las formas sociales – Clase, lucha de clase, partido – Conformismo, reformismo, antiformismo – Interpretación de los caracteres de la fase histórica contemporánea; criterio dialéctico de valoración de las instituciones y de las soluciones sociales pasadas y presentes – La valoración dialéctica de las formas históricas – Ejemplo económico: mercantilismo – Ejemplo social: la familia – Ejemplo político: monarquía y república – Ejemplo ideológico: La religión cristiana – El ciclo capitalista: fase revolucionaria; fase evolucionista y democrática; fase imperialista y fascista – La estrategia proletaria en la fase de la revolución burguesa – Tendencias del movimiento socialista en la fase democrático-pacifista – Táctica proletaria en la fase del capitalismo imperialista y del fascismo. La revolución rusa, errores y desviaciones de la Tercera Internacional, involución del régimen proletario ruso – Planteamiento actual del problema de la estrategia proletaria. Denuncia histórica definitiva de todo refuerzo de las reivindicaciones liberales-democráticas. Solución negativa a las tesis de refuerzo de las fuerzas que conducen al capitalismo a desplegar su modernísina fase, monopolista en economía, totalitaria y fascista en política.